
Caminaba pegado a las murallas para evadir el aguacero, que si bien incipiente, mojaba amenzando desatarse. Asi lo vi tendido junto a un arbol.
Los ojos cerrados, la cabeza caída y abandonado bajo la lluvia parecia muerto.
Incrédulo miré en rededor buscando alguien en quien abandonar la responsabilidad..., pero estaba solo.
Iba tarde, otra vez. Entre tanta esquina que pude cruzar vine a atinar con este despojo y mi estúpida sensación de culpa. Es ahora cuando esa dosis de cinismo que campea en estos dias me vendría bien.
Quise acecarme y la lluvia aumentó su sinfonia de techados y canaletas, el bramido me advirtió que esa presa le pertenecía. Reclamaba terminar la tarea sin interrupciones.
Sin miedo avance entre los charcos y el barro hasta agacharme a su costado. Lo miré entre rios que se apoderaban de mis ojos. Lentamente sentía mi ropa poniéndose pesada; escurriendo hasta los zapatos.
Ya no dudaría mas y estiré mi mano para tocarlo. Estaba frio y temí haber llegar tarde.
La decepción se apoderó de mi. Mis labios se apretaron y me alejaba cuando el corazón me dio un brinco, fue un segundo de presentimiento, y al mirar otra vez vi sus ojos entreabiertos..., me avalancé maravillado para protegerlo con la chaqueta.
Un concierto estremeció mis sentidos, temblaba de emoción y aquella dulce sonrisa que me atrapa siempre se enseñoreó al hablarle.
Mil preguntas se atropellaban sobre cómo terminó ahi, de donde venía, fue seguro un accidente... quién querría entregarse asi a la naturaleza. Y si no, acaso quería morir, por qué...
Es cierto que las cosas se ponen feas, cuántas veces me he sentido deprimido, solo entre tanta gente. He visto huir por la ventana mis mejores momentos sin volver y ya ni ganas de intentar me quedan por momentos..
Pero ya ves como si por inercia o una esperanza rabiosa como irracional, ojalá fuese esto ultimo, me levanto y bueno sigo... es cierto que no ando muy alegre, más bien espanto..., pero aqui estoy he dado un paso más.
No me mires así cuestionando, te he dado razones, además he venido a tu rescate no para que me sientes al diván, eh amigo !!
Lloraba al mirarlo. Eramos el mismo, acaso pobre y maltratado, y yo mucho más limpio y acomodado a la sociedad...al final sometidos a la naturaleza, perdidos en aquella mirada nos abrazamos y hubo calor de verdad. La soledad fue vencida.
Levantándolo entre mis brazos quise nunca dejarlo, estaríamos juntos por siempre. Cuidaría de su vida y haría la diferencia por fin. Estaba ahi mi redención. Qué egoista pude haber sido incluso entonces. Lo amaría por mi bien...cuando debiera amarlo sólo por él.
Entonces, se soltó de mis brazos y corrió para alejarse pero se detuvo. Se paró a mirar si acaso había entendido, nada tenía que agradecerme sino al contrario... timidamente levante mi mano aun perplejo y le hice señas...torpemente le despedí.
Hazlo por ti. No me ames para justificarte sino que ama porque es justo. Yo sé que eres bueno. Asi te hice.
Limpié mi cara con la mano para alejar la lluvia y al mirar nuevamente ya no estaba. Sin embargo, nunca me dejaría el calor de aquel momento. Cuando llueve en mi alma, lo miro y levanto entre mis brazos.


2 comentarios:
Realmente no hay palabras para describir la emoción que sentí al leer tus palabras. Simplemente maravilloso.
No hay palabras para describir la emoción que me provocó cada una de tus palabras. Simplemente magistral. Un abrazo fraterno y que Dios te bendiga.
Publicar un comentario